A ti.
Te espero desde que nací, pero aun no te conozco. No lo necesito para decirte que te amo.
Quisiera verte siquiera un momento antes del determinado, para decirte cuanto te necesito.
La soledad me entristece; la tristeza me consume. Te busco y no te hallo.
Te amo por lo que eres, honesta, sincera, porque siempre estas ahí, pronta a oírme, porque me necesitas como yo a ti.
Porque en silencio también me esperas, porque reservaste lo mejor de ti para mi, porque quieres vestirte de blanco con orgullo y dignidad, porque quieres hacer propio el "hasta que la muerte nos separe", y sabes que no será en vano esa espera.
Solo quiero que lo sepas, en donde quiera que te halles, que en tu búsqueda desfallezco, que te amo y te pertenezco.
Tuyo hasta la muerte.